Espacios
La primera herramienta de ahorro por metas de albo. Diseñada desde un insight cultural: los mexicanos no ahorran en abstracto — ahorran cuando tienen una meta concreta que recordar.
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El reto
En 2020, México no tenía muchas plataformas financieras de ahorro locales. Las que lideraban el mercado eran internacionales — Revolut, N26 — y no estaban diseñadas para el contexto mexicano. En albo vimos la oportunidad de ser los primeros en ofrecer una herramienta de ahorro local, con la limitante de trabajar con los componentes de diseño que existían en ese momento, que eran pocos.
"Empiezo a ahorrar cuando tengo una meta. Si no sé para qué es, no lo hago."
— Insight recurrente en las entrevistas con usuarios de albo
El reto no era solo diseñar un apartado de dinero — era entender cómo piensan los mexicanos el ahorro y traducir ese modelo mental a una app. El research reveló que el ahorro sin meta no existe para la mayoría: la motivación llega cuando hay algo concreto a lo que aspirar, con nombre y con imagen.
Mi rol como Product Designer — única diseñadora del squad de ahorro — abarcó desde las entrevistas con usuarios hasta el handoff a desarrollo, trabajando junto a PM, data science, QAs y el equipo de ingeniería.
Research
Realizamos entrevistas telefónicas con más de 10 usuarios actuales de albo que tenían al menos 10,000 pesos depositados en la cuenta — una señal de que ya tenían cierta intención de ahorro. No eran usuarios nuevos: conocían la app y la usaban activamente.
El hallazgo central que guió todo el diseño:
El ahorro sin meta no existe. La motivación aparece cuando hay algo concreto — un viaje, unos tenis, una emergencia — con nombre y con imagen que lo haga real.
| Comportamiento observado | Implicación de diseño |
|---|---|
| Ahorran cuando tienen una meta concreta | Cada espacio necesita nombre y foto para anclar la motivación |
| Separan el dinero mentalmente, no en la app | El apartado debe ser visible y separado del saldo principal |
| Quieren saber cuánto han avanzado | El historial de movimientos dentro del espacio es parte del valor |
Mi proceso
Con el insight claro, el proceso fue definir qué tenía que hacer el producto exactamente y después diseñarlo dentro de las limitaciones reales: los componentes existentes del Design System de albo, que en ese momento eran pocos.
Llamadas telefónicas con más de 10 usuarios con depósitos significativos. El objetivo era entender su modelo mental del ahorro, no validar una solución. Escuchar antes de proponer.
Con el squad definimos el alcance: un apartado separado del saldo principal, con nombre, foto y registro de movimientos. Sin monto meta ni fecha límite en la primera versión — foco en lo esencial.
El diseño se construyó reutilizando los componentes existentes. La restricción fue un ejercicio de creatividad: cómo hacer algo nuevo y significativo con lo que ya había, sin crear deuda de diseño.
Documentación detallada para el equipo de desarrollo y QA. Definición de los criterios de aceptación junto con el PM y data science para medir la adopción desde el primer día.
Decisiones clave
Tres decisiones que derivaron directamente del research y de la restricción de trabajar con componentes existentes.
El insight central del research: el ahorro necesita una meta visible para existir. Darle nombre y foto a cada espacio no era decorativo — era el mecanismo que convertía "ahorrar dinero" en "ahorrar para mis vacaciones a Japón". Sin esa conexión emocional, la funcionalidad perdía su razón de ser.
El dinero de cada espacio se aparta del saldo principal de la cuenta. En todo momento el usuario ve cuánto tiene libre y cuánto está reservado. Esa separación visual elimina la ansiedad de "¿puedo gastar esto?". Es la diferencia entre saber que tienes $5,000 y saber que tienes $5,000 de los cuales $2,000 son para la meta.
Cada depósito y retiro del espacio queda registrado. No es solo un contador de saldo — es una historia de tu progreso hacia la meta. Ver cuántas veces has aportado, y cuánto llevas ahorrado, refuerza el hábito y hace tangible el esfuerzo acumulado.
Resultados y aprendizajes
El primer día después del lanzamiento, con 450,000 usuarios activos en albo, se crearon aproximadamente 1,000 espacios. Sin campaña de activación, sin notificaciones push, sin onboarding forzado — adopción orgánica desde el primer día.
El insight cultural lo cambia todo. No diseñamos una herramienta de ahorro genérica — diseñamos para cómo los mexicanos entienden el ahorro. Esa especificidad fue la diferencia entre una feature más y algo que la gente usó desde el primer día.
Las restricciones son parte del diseño, no obstáculos. Trabajar con los componentes existentes nos obligó a ser más creativos y a priorizar mejor. El resultado fue más coherente con el producto que si hubiéramos empezado desde cero.
La adopción orgánica es la mejor validación. Que 1,000 personas crearan un espacio el primer día sin que nadie se los pidiera confirmó que el producto respondía a una necesidad real. El research había dado en el clavo.
Ser la única diseñadora del squad tiene sus ventajas. Tener criterio sobre todas las decisiones de diseño — desde el flujo hasta el detalle visual — genera consistencia. Y obliga a comunicar mejor, porque no hay otro diseñador que entienda el contexto sin que lo expliques.